sábado, 17 de febrero de 2018

​Los hijos del desierto inaugurarán el Mundial

Arabia Saudí regresa al Mundial después de 12 años.
“No va a ser fácil jugar contra Rusia en Moscú, delante del Presidente y de tantísimos hinchas, pero es un acontecimiento único. Este partido puede ser un primer paso hacia la clasificación para la segunda fase o simplemente un recuerdo inolvidable”.  Sami Al Jaber

La clasificación

Con 6 victorias, un empate y 3 derrotas, Arabia Saudí se clasificó a Rusia 2018 de forma directa, en segundo lugar del Grupo B de las eliminatorias asiáticas. Estos fueron los resultados de la selección árabe:

Arabia Saudí 1-0 Tailandia
Irak 1-2 Arabia Saudí

Arabia Saudí 2-2 Australia
Arabia Saudí 3-0 Emiratos Árabes Unidos
Japón 2-1 Arabia Saudí
Tailandia 0-3 Arabia Saudí
Arabia Saudí 1-0 Irak
Australia 3-2 Arabia Saudí
Emiratos Árabes Unidos 2-1 Arabia Saudí
Arabia Saudí 1-0 Japón

Su historia

Arabia Saudí tendrá en Rusia su quinta participación mundialista. Anteriormente estuvo en Estados Unidos 1994, Francia 1998, Corea/Japón 2002 y Alemania 2006.

De vuelta en un Mundial después de 12 años de ausencia, el equipo árabe quiere emular el que ha sido su mejor desempeño hasta hoy, pasar a octavos de final como en Estados Unidos 1994.

Su momento

Tres directores técnicos en dos años y muchos sobresaltos han marcado la ruta de Arabia Saudí. Su camino hacia Rusia no ha sido nada fácil. De la mano del holandés Bert Van Marwijk, los saudíes sumaron todos los puntos contra los equipos más débiles de su grupo y luego hicieron lo suficiente contra Japón y Australia para colarse entre los dos favoritos y calificar de manera directa. Australia, que salió tercero, debió ir a la repesca. Van Marwijk renunció luego de lograr la clasificación.

Al holandés le sucedió en el cargo el argentino Edgardo Bauza, que solo duró dos meses y dirigió cinco amistosos antes de ser despedido. Tres días antes del sorteo en Moscú, fue nombrado seleccionador otro argentino, Juan Antonio Pizzi. El hombre que llevó a la victoria a Chile en la Copa América de 2016, pero que no pudo clasificarlo para Rusia, igual irá al Mundial (a menos que los dirigentes del fútbol árabe cambien de opinión, por supuesto). 

Arabia Saudí tiene algunos jugadores con potencial y talento, pero nula experiencia internacional. En un extraño intento por resolver esto, recientemente han sido ofrecidos a la Liga española nueve jugadores de esta selección. Es difícil anticipar si el roce de unos pocos meses y la dispersión del grupo que esto implica, serán de real beneficio para la selección árabe, pero en el fútbol aún no se ha dicho todo.

La gran figura de Arabia Saudí es el delantero Mohammed Al-Sahlawi, máximo anotador de la zona asiática con 16 goles. Al-Sahlawi hizo su debut internacional ante España en 2010, marcando un gol a la selección que sería meses después campeona del mundo en Sudáfrica.

Sus rivales en Rusia

La Selección de Arabia Saudí integra el Grupo A, que disputará con Rusia, Uruguay y Egipto. Los hijos del desierto jugarán el primer partido del Mundial contra el equipo anfitrión.

El histórico jugador saudí Sami Al Jaber, quien participó en los 4 Mundiales en que ha estado su país y se retiró al finalizar Alemania 2006, valora la oportunidad que presenta para su selección asistir a esta nueva Copa del Mundo y jugar el partido inicial:

"Hemos tenido mucha suerte, porque es la primera vez que vamos a disputar el partido inaugural del Mundial. Hay millones de personas pendientes de ver el desempeño de Arabia Saudí, después de una larga ausencia. ¡A mí me habría gustado muchísimo jugar ese partido!"
Estos serán sus partidos en la fase de grupos:

14 de junio de 2018
Estadio Luzhnikí, Moscú
Rusia - Arabia Saudí

20 de junio de 2018
Rostov Arena, Rostov
Uruguay - Arabia Saudí

25 de junio de 2018
Volgogrado Arena, Volgogrado
Arabia Saudí - Egipto

¿Te animás a pronosticar cuál selección saldrá campeona en Rusia?
 ¡Jugá Matrioshka!

Domingo Valcampo

Autor y Editor

Yo no soy más que un mendigo de buen fútbol. Voy por el mundo, sombrero en mano, y en los estadios suplico una linda jugadita por amor de Dios. Y cuando el buen fútbol ocurre, agradezco el milagro sin que me importe un rábano cuál es el club o el país que me lo ofrece.