martes, 28 de noviembre de 2017

¿Qué es gamification?


El fútbol es más que fútbol, el juego es un fiel ensayo de la vida.

¿Qué es gamification?

Es el uso del juego, su dinámica, su pensamiento y su estética, como una metáfora de cualquier otra actividad en la vida. La ludificación (traducción española para el término anglosajón) emplea estructuras creativas e innovadoras para convertir una actividad, a priori aburrida, en un asunto entretenido que invita a participar, motiva a persistir en él y desafía a completarlo.
La naturaleza humana responde a retos e incentivos, el juego es la mejor forma de aprendizaje y la competitividad está en nuestro ADN. ¡Mejora el clima de tu compañía, haz que tus empleados formen un colectivo más unido y aumenta la productividad a través del juego, el trabajo en equipo y la sana competencia!

¿Para qué sirve la ludificación?

Para atraer y retener clientes 
Cada vez más empresas e instituciones, están aplicando de manera exitosa la ludificación para atraer audiencias divirtiendo a sus clientes e introduciendo mecánicas de juego en el diseño de sus productos o servicios. 

Para animar a la gente a realizar tareas aburridas 
La ludificación pretende hacer cualquier actividad más atractiva y emocionante, introduciendo elementos de reto, competencia, recompensa y entretenimiento; induciendo comportamientos lúdicos en tareas no lúdicas. 

Para facilitar la aceptación de productos o servicios 
Mejorar la experiencia del usuario o consumidor incorporando elementos típicos del juego en el uso de un producto o servicio tradicionalmente serio y poco relajado, ayuda a su rápida asimilación y aceptación, subiendo considerablemente las posibilidades de posicionarlo en su preferencia. 

Para dinamizar y cohesionar equipos de trabajo 
Fomentar la ludificación en el trabajo forja un ambiente de competencia sana, compañerismo y camaradería, mejorando cualquier proceso de aprendizaje, creación, desarrollo e implementación, e incidiendo de forma positiva en el clima laboral, en el alcance de metas y en la consecución de objetivos.

Domingo Valcampo

Autor y Editor

Como Galeano, no soy más que un mendigo de buen fútbol. Voy por el mundo, sombrero en mano, y en los estadios suplico una linda jugadita por amor de Dios. Y cuando el buen fútbol ocurre, agradezco el milagro sin que me importe un rábano cuál es el club o el país que me lo ofrece.